martes, 27 de julio de 2010

El verano ha mirado
las más hermosas telas
cada tarde a la misma hora,
para ofrecer un hermoso manto
de color granate a su Señora.

Es septiembre, atardecer, Piedrahíta.

El sol eterno bordador del cielo,
con hilos de fuego,
borda hojas, flores, ramas,
las más hermosas,
en un manto granate.

Es septiembre, atardecer, Piedrahíta

La luna con blancas manos
talla una aureola de plata,
donde duermen ángeles de oro,
mientras, ella, descansa
convertida en zapato
a los pies de su Señora.

Es septiembre, atardecer, Piedrahíta.

Santo Domingo, a pesar del silencio,
desgrana cuentas de bronce jubiloso,
Santa María repite ave marías, con alegría,
y el Carmen, de bronce, piropos lanza
que, en la lejanía, responde
con voz de niña las campanas de la ermita.

Es septiembre, atardecer,Piedrahíta.



VÍCTOR HERNÁNDEZ MAYORAL
29 de julio e 2.010

sábado, 1 de mayo de 2010

Para Siempe, Para siempre.



Sin duda, uno de los lugares más privilegiados para obtener una gran visión de la ciudad de Ávila, es el humilladero de los Cuatro Postes. Situado en la carretera entre Ávila y Salamanca, desde él se tiene una visión, única de la ciudad de Teresa. Podemos ver como la muralla abraza a la ciudad y su corazón caballero y religioso por las multiples iglesias y palacios que se alzan en su interior.
El humilladero de los Cuatro Postes es un templete de granito que se levanta sobre una sencilla base de piedras del mismo material, y al que se tiene acceso a través de una escalera, también del mismo material. En el centro se alza una sencilla cruz de granito, que durante la decada de los años noventa del siglo pasado sufrió un brutal atentado, ya que en la madrugada del Sábado de Pasión fue destrozada. Lo que provoco el enojo no sólo de la ciudad de Ávila, sino de toda la provincia, que tiene este monumento como símbolo de toda la provincia, al igual que las murallas o los Toros de Guisando. La Junta de Semana Santa de Ávila respondió al atentado convocando un Vía Crucis de Desagravio, sería el Vía Crucis del Viernes Santo, pero en lugar de discurrir alrededor de la Muralla, como suele ser habitual, el piadoso acto llego hasta este humilladero. Aquella madrugada muchas personas, más que habitualmente lo hacen, participamos del acto.
La Cruz se encuentra "custodiada" por cuatro columnas doricas, que sustentan un basamento, ennoblecido, este, por cuatro escudos de cuatro linajes de la ciudad. Este monumento está muy unido a la memoria de Teresa de Jesús, la Santa, por autonomasía abulense.

sábado, 16 de enero de 2010

LAS LUMINARIAS DE SAN ANTONIO




Esta noche, el pueblo abulense de San Bartolome de Pinares, volverá a encontrarse con sus raíces más ancestrales, con su ser verdadero. Desde tiempo inmemorial el pueblo celebra la que es, sin duda, la fiesta más antigua de la Provincia de Ávila. Una fiesta, que en la actualidad cuenta con multitud de críticas por parte de las Asociaciones protectoras de Animales, pero que gracias a Dios,de momento no han logrado acabar con ella.
Los vecinos de San Bartolome, los Bartolos, llevan preparando la noche de hoy desde hace muchos días. No importa el frío, ni el agua, ni la nieve, deben preparar la fiesta de su patrón y lo hacen. Suben a la sierra a recoger escobas, retamas y piornos, suben en cuadrilla de amigos, cada uno con su peña, o con su familia, hay que bajar a San Bartolo grandes cantidades de madera y ramos para preparar la fiesta de San Antonio, Abad, San Anton. No importa el tiempo que haga, lo importante es preparar la luminaria.
El origen de esta fiesta se pierde en la noche del tiempo, se ignora su origen y cuando fueron las primeras luminarias que iluminaron la noche de San Anton en este pueblo de Ávila. Pero hoy es una fiesta que todo el pueblo siente como propia, como suya, es la fiesta del pueblo, y en un pueblo chico es mucho, es decir es la fiesta de cada familia y es la fiesta de todos. Esta noche volveran a sus orígenes aquellos que viven fuera. Volveran para estar con los suyos, para revivir una tradicción, para sentirse pueblo.
Sin duda la participación de los ánimales en las luminarias viene dada por encenderse para honrar a San Antonio Abad, San Anton, santo protector de los animales. Los vecinos quieren quemar en cada hoguera todo tipo de influencia maligna, probablemente como ocurre en la noche de San Juan.
En los pueblos abulenses la fiesta suele estar a cargo de la Cofradía del Santo, que cada año elige unos Mayordomos que son los encargados de organizar la fiesta. Estos mayordomos son los hermanos mayores de la Cofradía durante ese año, sin duda es el cargo más importante a que un hombre puede aspirar en su vida. En el caso que nos ocupa los actos estan a cargo del Mayordomo y dos jurados.
La fiesta comienza en la tarde del 16 de enero, a las siete y media de la tarde en la Iglesia se celebran las Vísperas Solemnes de San Antonio, acto al que tradicionalmente acudía gran parte del pueblo, pero que desgraciadamente en los últimos años sólo acuden el Mayordomo, los Jurados, sus familias y los vecinos más viejos de la localidad. El resto del pueblo se queda en las calles del pueblo preparando las piras de retama, jara, y piorno. Concluído el acto litúrgico el Mayordomo y sus jurados son los encargados de encender la primera luminaria, la primera hoguera, en cada calle, en cada plaza, todas las familias, todas la peñas, todos los grupos de amigos han preparado la suya. Desde que se enciende la luminaria del mayordomo y hasta las nueve de la noche el pueblo se va poblando de fuego y un espeso humo. El humo de San Antón que va a proteger a los animales de cualquier mala influencia, de cualquier desgracia.
A las nueve de la noche los jinetes sobre sus caballos, a los que se ha tratado de forma muy especial las crines, los cascos y la cola. Esperan bajo el balcon de la casa del sacerdote la salida de este. Las campanas anuncian el inicio de la noche. El sacerdote sale al balcón y bendice a los animales. Comienza la fiesta.
El mayordomo convida a los jinetes a pastas y vino de la tierra. La gaitilla toca las jotas típicas de este día, la música abrirá esta "procesión". Tras la cual el mayordomo con una vara con un cordón rojo en la que va representado San Anton comenzaran a recorrer las calles del pueblo seguidos de los jinetes en sus caballos. En cada luminaria la procesión se detiene, los jinetes sobre sus caballos pasan por encima de las luminarias, produciéndose uno de los momentos más espectaculares de la fiesta. Es impresionante ver ese momento, ver al caballo, al jinete en medio de las llamas, en medio del humo. En cada hoguera el mismo ritual, paso del fuego por los caballos, invitación de pastas y vino y música.
En el resto de las luminarias los vecinos, los amigos, las familias hacen parrilladas de chorizo, tocino, carne. Esperando el gran día. Aunque como ocurre en San Juan lo importante en San Bartolo no es el día propio del Santo, sino su noche. Esta noche, la noche de las Luminarias.
Las luminarias no pueden apagarse en toda la noche, y no pueden apagarse por que aún falta algo por hacer. Aún les falta un trabajo que realizar. Aún deben aumar a San Antón.
El día 17 de enero, día del santo, es decir mañana, los mayordomos recorren el pueblo con su vara, en ella va grabada la imagen del santo, esta vara va siendo acercada a cada hoguera para qeu el Santo se ahume. El significado de este rito no se conoce, aunque los más viejos del pueblo afirman que se hace para ofrecer al Santo la ofrenda de los campos y la petición de favores.
VÍCTOR HERNÁDEZ MAYORA
16 de enero de 2.010

jueves, 10 de diciembre de 2009

NAVIDAD EN PIEDRAHÍTA



Por el Arco Callejo,
todo luz y alegría,
la más Bella Serrana
buscando posada
en su vientre la Palabra,
llamando a las puertas,
¿la encontrará?

Por la Calle Tejedores
canciones y zambombas,
una Mujer esperanzada
las alcazabas toca
y el silencio es su respuesta.

Por el Alamillo,
susurros de salve,
una mujer pide cama,
para dar a luz
y nadie le orece la suya.

En la oscuridad del Valle,
un Hogar abre sus puertas,
y ofrece su cama,
a la más Hermosa Serrana.

Un llanto hambriento .
rasga el silenico de la noche,
y una estrella en el cielo
ilumina los caminos de Piedrahíta
hasta la ermita,
para contemplar como María,
en su Vega ilumina, cada año,
una nueva Navidad.

VÍCTOR HERNÁNDEZ MAYORAL

domingo, 15 de noviembre de 2009

Imagenes de la Subida de la Virgen de la Vega 2.009

Primer plano de Nuestra Señora de la Vega en su Subida a la Villa de Piedrahita, el día 12 de septiembre de 2.009




Paso de Nuestra Señora de la Vega por la Calle Pilillas, durante la procesión que se realiza por las calles de Piedrahíta tras su subida de la Ermita.





Paso de Nuestra Señora de la Vega por la Calle Camargo en su procesión por las Calles de Piedrahita tras ser Subida desde su Santuario.


Nuestra Señora de la Vega en la Plaza Mayor de Piedrahíta.